¿Los reconocimientos a los cristianos son malos o Buenos?

¿Los reconocimientos a los cristianos son malos o Buenos?

Pensando en esta situación me puse a meditar e investigar sobre que dice la palabra acerca de esto, busqué lecturas que me hablaran del reconocimiento y para mi sorpresa una de ellas y en la que decidí enfocarme fue en la historia de los hijos de Adan y Eva: “Caín y Abel”.

“Hoy en día no es sorpresa para nadie que vivimos en un mundo de reconocimientos, donde unos son sorprendidos y otros esperan que se les premie con lo que ellos creen merecer”.

En esta historia del libro de Génesis Caín quien esperaba ser reconocido por Dios y, al no recibirlo, su corazón se llenó de amarguras terminando con la vida de su hermano Abel, todo porque él sentía que Abel era objeto de un reconocimiento que debía ser para él.

Entonces en ese estado de discernimiento en el que me encontraba, fue cuando caí en cuenta que ese deseo de reconocimiento guarda una estrecha relación con la envidia, el egoísmo y el peor de todos, el orgullo.

Entonces me surgió está pregunta: ¿Qué debemos de hacer los cristianos ante un reconocimiento y/o premiación? ¿Son malos?

Recordé de inmediato a mi catequista, quien en repetidas ocasiones me dijo: que lo primero y lo más importante era que todo cuanto pensáramos e hiciéremos no fuera en busca del reconocimiento personal, sino para la Gloria de Dios. Que nuestra motivación siempre sea Jesús y que sea él glorificado en todo lo que hagamos, no debemos ver nunca nuestro servicio como trampolín para escalar; y tener claramente en nuestra cabeza que todo el elogio y ovación que nos puedan hacer no es nuestro, es del Señor y debemos poner esa honra a los pies de la cruz, porque ahí es donde deben estar y eso me enseña que debemos usar todos los recursos a nuestro alcance para evangelizar, para entablar puentes de comunicación que permitan que el mensaje llegue hasta los confines tomando en cuenta la importancia de predicar con el ejemplo.

 Una de las mejores definiciones de humildad que he leído y que lamentablemente no decía el autor es “que la verdadera humildad consiste en callar constantemente nuestras virtudes y dejar que otros, si quieren, la reconozcan.

Comprendí en toda esta recolección de información entonces que cuando recibimos un reconocimiento por algo, en mi caso una nominación, no debo nunca decir que no la merezco porque ofendería el criterio de quienes hicieron la elección, que el estar en los premios, es hacer presencia, es inclusive despertar el interés en las personas para que visiten nuestras redes, que sientan curiosidad por saber que somos, quienes somos, que hacemos. Llegué a la conclusión inclusive de que estar entre los nominados en este caso en los Premios Custodia, es una oportunidad más para evangelizar, porque de otra manera no estarían interesados en visitar páginas, blog, redes sociales como las nuestras.

Entendí en definitiva que si mi vida está en manos de Jesús como siempre digo y repito como gallareta, entonces de que me preocupo si es él quien sabe porque permite estas cosas, a mí solo me queda decir “He aquí la esclava del Señor hágase en mi según su palabra” solo debo seguir sirviéndole y siempre, siempre, siempre Glorificarle en todo momento y en todo lugar.

¡A mi Jesús… a él le sea la Gloria!

A nuestros compañeros de categoría Muchísimas Felicitaciones por su nominación, esta es una excelente excusa para compartir más para seguir alando  a nuestro Dios.  Que sigamos siendo siempre Centinela de la Fe porque de una forma u otra Iglesia Somos Todos y Creciendo en la Fe haremos un gran Eco Católico que nos permitirá ser siempre Católicos Digital.

¡Es hora de alabar a Dios, es hora de glorificarle!

Atte,

Jay Vanessa Díaz Gneco

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